Ser un labrador (Parte 2). Serie: Esfuérzate en la Gracia.

El objetivo del adversario, como no podía dañar a Dios, fue dañar aquello que era lo más importante para Dios; la comunión íntima con el ser humano. Dios plantó (labró) un huerto en Edén (el lugar de comunión con el hombre), pero también le encomendó al hombre que cuidara y labrara ese huerto (el lugar de comunión con Dios). Esa es la indicación de Pablo a Timoteo: “Cuida la comunión con Dios.” Presentado por el Pastor Abraham Capitaine.

Ser un labrador (Parte 2)

  • Instrucciones específicas.
  • Engaño y caída del hombre.
  • Desconexión.
  • Reconexión.

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